El clavel verde
En 1892, se estrenó la obra El abanico de Lady Windermere. En la primera función, Oscar Wilde
pidió al actor Graham Robertson que luciese un clavel teñido de verde en el
ojal de su chaqueta. Lo mismo le pidió a algunos de sus jóvenes amigos, y que
se sentarán repartidos por el patio de butacas con la intención de intrigar al
público. ¿Qué significa?, pregunto Robertson.
Wilde le respondió: Nada en absoluto, pero
eso es justamente lo que a nadie se le ocurrirá.
Al clavel verde se le otorgaron muchos significados. Para unos encarnaba la idea de que el arte está por encima de la naturaleza pues el color de la flor no era natural. Para otros, el verde era el color favorito de los homosexuales. También se le atribuyó ser un símbolo de pertenencia.
El clavel verde obtuvo
tanta fama, que en 1984, Robert Hichens escribió una sátira sobre Wilde y su
círculo de amistades en la que denunciaba su homosexualidad, llamándolo «El
Clavel Verde». La elección del título de Hichens evidenció la identidad de los
personajes protagonistas de la novela para los lectores victorianos. Hichens no sospechaba lo peligroso que
resultaría este libro para Oscar Wilde. El
clavel verde se retiró de la venta al iniciarse el juicio contra Wilde, era
abril de 1895. Cuando fue preguntado por el significado del clavel, Wilde
dijo: Yo inventé esa flor. La flor es una
obra de arte.
El clavel verde cuenta las peripecias de Lord Reginald
Hastings y de su mentor, el afectado Esmé Amarinth, en los que se advierte una
clara referencia a Douglas y Wilde. La señora Windsor invita a la pareja a
pasar un fin de semana en el campo junto con amigos comunes de la alta sociedad
londinense. La finalidad es que lord Reggie pida en matrimonio a Lady Locke, aunque
lord Reggie manifieste un nulo interés por casarse con una mujer.
El clavel verde es una obra de gran importancia para entender las causas de la caída de Oscar Wilde.


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