André y Oscar
Durante el otoño de 1891, Oscar Wilde se dedicó a deslumbrar
en el París literario. Gide quedó hipnotizado por la energía y el
entusiasmo que desprendía y ambos autores se reunieron repetidamente durante
los próximos diez años en Francia, Italia y el norte de África. El destino
les deparaba finales bien dispares. Wilde murió en París en 1900, empobrecido y
deshonrado, mientras Gide desarrollaba una brillante carrera literaria que lo
convertiría en el escritor francés más famoso de su generación, llegando a otorgársele
el Premio Nobel. André y Oscar mantuvieron una turbulenta amistad y Fryer describe
en su obra la influencia que tuvieron el uno en el otro, basándose en la
visión de las mujeres de sus respectivas vidas: madres, esposas y amantes, y
también en diarios y cartas.
El libro ofrece una perspectiva insólita sobre una red internacional
de hombres homosexuales y sus jóvenes amantes, así como la hipocresía moral de
la época.
Fryer alude a un viaje a Argel, en 1895, Oscar Wilde le
compró a André Gide un niño árabe que tocaba la flauta semidesnudo en un café
para le entretuviera. Gide ya se había iniciado en estos lances con otro
muchacho árabe en las dunas de Sousse, Túnez; pero ese fue un asunto fugaz, que
no salió bien porque Gide no pudo culminar el acto, algo que le dejó bastante afectado.
Después de Argel, Wilde se convirtió en una presencia
intelectual permanente en la mente del escritor francés. Wilde apareció
disfrazado en forma de personajes secundarios en las primeras novelas de Gide. André
y Oscar compartían algunas similitudes, ambos tenían madres dominantes, de
carácter fuerte y su influencia había marcado sus vidas. Provenían de familias acomodadas,
algo que obstaculizó, al menos al principio, estas prácticas poco convencionales.
Optaron por casarse pese a ser homosexuales, y llegaron a sentir un aprecio
real por sus esposas, aunque preferían a los adolescentes. Wilde se inclinaba
por los muchachos rubios que frecuentaban Piccadilly
Circus; Gide por los niños árabes, ágiles y encantadores que se
arremolinaban en pequeños grupos alrededor de los extranjeros. El libro de
Fryer se centra en esta tendencia y narra episodios bastante comprometidos,
como que en Argelia, Alfred Douglas tuvo como amante al joven llamado Alí, el
pequeño músico que había entusiasmado a Gide. Fryer llega a afirmar que Douglas
le confesó a Gide que estaba ansioso por seducir a Cyril, el hijo de nueve años
de Wilde, en cuanto tuviera la oportunidad.
En André y Oscar se
cuestiona la reputación de Wilde como icono gay. Si Wilde y Douglas se
consideran liberales en sus prácticas homosexuales, ¿se están aceptando sus relaciones
con niños como turistas sexuales? Si la respuesta es: no, habría que analizar el
apoyo informal a todo lo que Wilde defendió. Fryer intenta superar este escollo
centrándose en la fascinación que existía entre André, Oscar y en sus amigos
mutuos, su intención es ofrecer nuevas perspectivas sobre dos de las figuras
más relevantes de la literatura.
Título: André y Oscar (en inglés)
Autor: Jonathan Fryer
Editorial: St Martins Pr.
Páginas: 254


Comentarios
Publicar un comentario