Aniversario
Tal día como hoy, el 30 de noviembre de 1900, moría Oscar
Wilde en París.
Sobre sus últimos momentos se cuentan diversas anécdotas.
Todas coinciden en que para despedirse del mundo pidió la botella de champán
más cara del Hôtel d'Alsaceen, en el que se alojaba. Luego las versiones
cambian al atribuirle sus últimas palabras: «Estas cortinas me están matando», «Este papel pintado y yo
estamos luchando a muerte, uno de los dos tendrá que irse» y «Estoy muriendo por encima de mis
posibilidades». Es posible que no dijera ninguna de ellas o quizás las
tres salieron de sus labios antes de expirar. Las tres están a la altura de su
ironía.


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